

Cuándo se recomienda que estén arriostradas.
Como ya explicamos en un post anterior, las zapatas son un tipo de cimentación superficial, bloques de hormigón armado aislados o continuos entre sí, que soportan el peso de la estructura de la edificación. Para reforzarlos, en ocasiones, se “arriostran” es decir se atan a través de vigas riostras, fortaleciendo y uniendo todas las losas, para soportar los empujes y evitar los temidos asientos diferenciales.
Se suele hacer en las construcciones con las siguientes características:
-En suelos de baja capacidad portante.
-En terrenos heterogéneos, que varíen mucho las características del suelo dependiendo del nivel y la zona.
-En zonas con importantes movimientos sísmicos.
-En edificios de gran altura.
-En inmuebles con varios sótanos o plantas bajo rasante
Con la zapata arriostrada se pretende una continuidad en la base de la cimentación, formando entre las zapatas un todo, intentando así evitar que una parte del terreno, ceda y se desnivele respecto a las otras, provocando importantes daños en la estructura y que puedan comprometer la resistencia mecánica y estabilidad del edificio. DPcon Reclamación Daños Constructivos.
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